“Cuando Allá Se Pase Lista, a Mi Nombre Yo Feliz Responderé” Sí… y Mi Hermano También
21 de August, 2026

“Cuando Allá Se Pase Lista, a Mi Nombre Yo Feliz Responderé” Sí… y Mi Hermano También

Durante el tiempo en el que la Sra. Anna Rounds estuvo en su lecho de muerte —como se suponía— en la ciudad de Indianápolis, Indiana, ella estuvo grandemente cargada por la conversión de su hermano, John W. Jenkins, quien vivía en Gano, Illinois.

Él había sido el objeto de sus oraciones por muchos años, y ella no podía morir sin antes poder ver a su hermano salvo.

El doctor no le dio ninguna esperanza de que se recuperara. Ante semejante escenario, lo que ella hizo fue orar fervientemente a Dios, pidiéndole que le preservara la vida para que pudiera ir a ver a su hermano y darle su último mensaje antes de morir.

Después de haber orado, ella comenzó inmediatamente a recuperarse y, pronto, estuvo de camino hacia la casa de su hermano.

Tan pronto como llegó a la casa en donde vivía su hermano, ella envió por nosotros —como pastores de la Iglesia Metodista— para que pasáramos por su habitación.

Nosotros nos apresuramos para llegar al lugar donde ella estaba. La encontramos postrada sobre su lecho de muerte. Ella nos dijo que tenía el deseo de ver a su hermano convertido a Cristo y también nos contó cómo Dios había respondido a su oración y le había permitido viajar para que pudiera estar con su hermano.

Después de que oramos con ella, fuimos a la habitación contigua y hablamos unas pocas palabras con su hermano. Le urgimos a que tomara el consejo de su moribunda hermana y que se encontrara con ella algún día en el cielo.

El hermano fue sobrecogido por la emoción, se puso de rodillas y comenzó a clamarle a Dios por misericordia… Él prontamente encontró liberación y fue hecho una nueva criatura en Cristo.

Inmediatamente, con un corazón gozoso, fue al cuarto en donde estaba su moribunda hermana y le dijo:

“Dios te bendiga, hermana Anna. Tus oraciones han sido respondidas. Yo soy ahora un hijo de Dios. Ahora tú te vas de mi lado, y me reuniré contigo en el cielo.”

Entonces, se arrodilló al lado de la cama en donde estaba su hermana, le dio gracias a Dios por todas sus misericordias y oró por aquel ser amado que estaba ya partiendo hacia la vida eterna.

La muerte ya había puesto su helada mano sobre Anna y estaba muriendo rápidamente. De repente, el rostro de Anna se iluminó con un brillo celestial, y ella se unió a su hermano y sus amigos que estaban allí y cantaron:

“Cuando allá se pase lista, a mi nombre yo feliz responderé.”

Anna, al cantar, agregó:

“Sí, y mi hermano también estará allí.”

La carga que Anna había llevado en su corazón por tantos años finalmente fue quitada. Ella sintió que su trabajo había terminado y, unos pocos momentos después, viendo el rostro de Dios, fue llevada al cielo.

—Escrito para Dying Testimonies of Saved and Unsaved por Solomon B. Shaw, por Rev. Clifton P. Pledger, Chicago, Ill.

Nota:

Hace unas pocas semanas, nosotros predicamos en la iglesia del Rev. Pledger en Kensington, que también es donde el hermano John Jenkins se ha congregado, siendo un miembro activo por un tiempo.

Nosotros hicimos referencia a la historia anterior y mencionamos cómo fue que el hermano Jenkins había sido salvo a través de la influencia piadosa de su moribunda hermana. El corazón del hermano Jenkins se derritió.

Cuando hicimos la invitación para que los que quisieran pasaran al altar para recibir la llenura de Dios, entre otras personas que pasaron, pasó también el hermano Jenkins.

Él estuvo allí, enfrente del altar, luchando con Dios hasta que el hermano Jenkins fue bautizado con el Espíritu Santo. Y allí, ¡el grito de gozo!

—El Editor.