Resucitó Triunfante
16 de July, 2026

Resucitó Triunfante

Por Alfred H. Ackley
Reproducir Himno (Duración: 00:04:16)

"Él (Jesús) no está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor"

— S. Mateo 28:6

¿Porque debería yo adorar a un judío muerto?

Esa pregunta y tambien un sermón que causo un gran temor inspiraron este himno.

Alfred Henry Ackley nació en el estado de Pennsylvania en el año 1887.

Siendo todavía un niño, el mostro tener un potencial muy alto y su padre —quien también era musico— fue personalmente su tutor antes de enviarlo a la ciudad de Nueva York para que pudiera estudiar música.

De ese lugar se fue a la Real Academia de Música que estaba en Londres.

Con el pasar del tiempo, Alfred regreso a Los Estados Unidos para poder asistir al seminario de Westminster que estaba en el estado de Maryland y el fue ordenado al ministerio presbiteriano en el año 1914.

Después de pastorear una iglesia en su estado nativo de Pennsylvania, Alfred fue llamado a una congregación en California.

Fue en ese lugar en el año 1932 que Alfred conoció a un hombre judío al cual el comenzó a evangelizar, pero el hombre judío se resistió a la fe cristiana diciendo: "¿Porque debería yo adorar a un judío muerto?"

Esa declaración continúo sonando en la mente de Alfred mientras el preparaba su mensaje dominical de pascua.

Levantándose muy temprano para prepararse para el día, Alfred encendió la radio mientras se rasuraba y se quedo completamente asombrado cuando oyó a un famoso predicador liberal en Nueva York quien dijo: “Buenos días—es el día de pascua, saben amigos realmente no hace ninguna diferencia para mi si Cristo verdaderamente resucito o no.

Hasta donde a mi me importa, su cuerpo podría ser simplemente polvo adentro de una tumba palestina, la cosa principal es esta: que su verdad continua”.

Alfred quería tomar aquel radio y lanzarlo, que se fuera volando por el cuarto.

“Es una mentira”—exclamo Alfred.

Su esposa entro al baño de una manera apresurada preguntando: “¿Porque estas gritando tan temprano en la mañana?

¿Acaso no escuchaste lo que ese predicador bueno para nada dijo? —Respondió Alfred.

Esa misma mañana, Alfred Ackley predico un mensaje con mucho fervor acerca de la realidad de la resurrección de Cristo y el predico de la misma manera en el servicio de la tarde.

Pero, después esa misma noche, todavía inquieto por la pregunta que alguien le hizo y el sermón que escucho en la radio por la mañana…

“Escucha Alfred Ackley”—finalmente le dijo su esposa.

Es tiempo que hagas aquello que tu sabes hacer mejor, ¿Por qué no escribes un canto acerca de eso y entonces, tal vez te sentirás mejor?

Alfred se fue a su estudio, abrió su Biblia y releyó el relato de la resurrección de Cristo que aparece en el evangelio de S. Marcos.

Una emoción lo atravesó completamente y el comenzó a escribir las palabras del himno “Resucito Triunfante”.

Unos pocos minutos después, el estaba en su piano poniéndole música a esas mismas palabras.

Nunca se imagino que ese canto se convertiría en uno de los cantos mas triunfales que la iglesia usa en cierto tiempo del año.