Hay Poder En La Sangre
24 de July, 2026

Hay Poder En La Sangre

Por Lewis E. Jones
Reproducir Himno (Duración: 00:03:01)

“No hay nadie como tú, oh Señor; grande eres tú, y grande es tu nombre en poderío” — Jeremias 10:6

Tanto las palabras como la música de este himno antiguo fueron escritos por Lewis Jones durante una reunión campestre en el parque Mountain Lake en el estado de Maryland, USA.

Jones era un nativo del estado de California, graduado del instituto bíblico Moody, quien paso su vida vocacional trabajando con la Asociación Cristiana de Hombres Jóvenes (YMCA).

Aparte de su trabajo con la YMCA, el escribía himnos, este himno en particular fue el más conocido y particularmente es muy efectivo en resistir las asechanzas del Diablo.

Un día mientras el misionero cristiano Dick Hillis estaba predicando en una aldea en China, su sermón fue abruptamente interrumpido por un desgarrador grito.

Todas las personas salieron apresuradamente de la reunión hacia el lugar de donde provenía ese grito, el compañero de trabajo de Dick Hillis—otro misionero quien se llamaba el Sr. Kong, susurro que un espíritu maligno (Demonio) se había apoderado de un hombre.

El misionero Dick—quien previamente no se había encontrado con la posesión demoniaca—no le creía.

Justo en ese momento, una mujer llego apresuradamente hacia ellos—el misionero y su compañero de trabajo—“le ruego que me ayude” exclamo la mujer, “un espíritu maligno una vez más ha poseído al padre de mis hijos y está tratando de matarlo”.

Los dos evangelistas entraron en la casa donde estaba el hombre endemoniado, al entrar pasaron por encima de un asqueroso perro viejo que estaba echado a la entrada.

El cuarto estaba lleno de una presencia demoniaca, “un espíritu maligno ha poseído al granjero Ho”—dijo el Sr. Kong a las personas que estaban observando.

“Nuestro Dios, aquel para quien nada es imposible, es mas poderoso que cualquier espíritu y el puede liberar a este hombre, primero ustedes tienen que prometer que van a quemar sus idolos y poner su confianza en Jesús, hijo del Emperador Supremo”

Las personas asintieron con la cabeza, el Sr. Kong le pidió al misionero Dick que comenzara a cantar el himno: “Hay poder en la Sangre”, el misionero—con muchas dudas—comenzó a cantar: “quieres ser salvo de toda maldad…”

“Ahora”, continuo el Sr. Kong “en el nombre de Jesús mandaremos al espíritu maligno que salga de este hombre” el Sr. Kong comenzó a orar fervientemente.

De repente, aquel asqueroso perro viejo que estaba en la entrada, salto por los aires, chillando, aullando, girando en círculos, lanzando mordiscos frenéticos a su cola.

El Sr. Kong siguió orando y aquel viejo perro abruptamente callo muerto en ese mismo lugar.

Instantáneamente, el misionero Dick recordó lo que la Biblia dice en el evangelio de S. Lucas 8, los demonios de los gadarenos quienes invisiblemente se habían metido en el hato de cerdos.

Cuando el misionero Kong termino de orar, el granjero Ho parecía quieto y relajado y pronto, estuvo lo suficientemente fuerte para poder quemar sus ídolos.

Al poco tiempo, en el bautismo del granjero Ho, el mismo dio testimonio diciendo: “Yo estaba poseído por un espíritu maligno quien se jactaba de haber ya matado a 5 personas y que también iba a matarme a mí pero, Dios envió al Sr. Kong justo en el momento correcto y en Jesús yo soy libre”