Cual Pastor Dirige Nuestras Vidas
30 de November, 2024

Cual Pastor Dirige Nuestras Vidas

Por Dorothy Thrupp
Reproducir Himno (Duración: 00:03:31)

Podemos describir a Jesús de muchas maneras: Amo, Maestro, Salvador, el Alfa y Omega pero, una manera favorita de ver a Jesús es la del Buen Pastor.

Jesús habló de sí mismo de esa manera en S. Juan 10:1-18, cuando Él mostro claramente la diferencia que hay entre los “ladrones y salteadores” que solo buscan “robar, matar y destruir” y Él. 

¿Estaba hablando de los hipócritas religiosos que alimentaban su propio orgullo espiritual al dificultar que otros conocieran a Dios? Claro que sí.

Incluso hoy hay maestros/lideres religiosos que no entran por la puerta, que no hacen las cosas correctamente de acuerdo a lo que Jesús dice—siempre recuerden que la puerta es Jesús mismo— “Yo soy el buen pastor”, dijo Jesús. “El buen pastor sacrifica su vida por las ovejas”.

Más tarde agregó: “Conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí” (S. Juan 10:11, 14). Nos encanta esta imagen de Jesús como el pastor devoto, llamando a los corderos por su nombre, levantándolos cuando caen, cargándolos sobre sus hombros.

En otra parte habló del pastor que deja noventa y nueve de sus ovejas en el redil mientras busca a la oveja que falta. Sabemos que somos esa oveja perdida. Él nos ha buscado y nos ha salvado.

La popularidad de Jesús como Pastor ciertamente debe mucho también al Salmo 23. Aunque David no estaba tratando de escribir una profecía mesiánica, fácilmente encajamos a Jesús en esa imagen verbal del Señor/Pastor que nos guía por verdes pastos y junto a aguas tranquilas y nos proporciona alimento... incluso en presencia de nuestros enemigos.

“Salvador, como un pastor, guíanos” — ( Cual Pastor Dirige Nuestras Vidas ) se usó como una canción infantil a mediados del siglo XIX.

Las palabras se publicaron por primera vez en una colección de 1836 llamada Hymns for the Young. Debido a que Dorothy Thrupp recopiló el libro e incluyó en el algunas de sus propias obras bajo varios seudónimos, la gente ha asumido que ella también escribió esta pieza, aunque no se mencionó ningún autor.

Hay una historia fascinante sobre este himno que viene de la vida de Ira Sankey.

Mientras viajaba en la víspera de Navidad de 1876, estaba viajando en bote por el rio Delaware, algunas personas lo reconocieron como el cantor líder y solista del evangelista D. L. Moody.

Le pidieron que cantara, y después de estar en silencio por un momento, como orando él lo hizo, eligiendo “Salvador, como un pastor, guíanos”. Cuando terminó, un hombre de apariencia tosca se le acercó y le preguntó: ¿Alguna vez usted sirvió en el ejército de la Unión durante la Guerra Civil americana? Sí —respondió Sankey.

El hombre explicó que él también había servido en el ejército durante la guerra pero, fue el ejército Confederado—que era el enemigo del ejercito donde estaba Sankey— y que una noche de 1862, Sankey estaba en su posición durante una noche bajo la clara luz de la luna, este hombre tosco estaba escondido detrás de las sombras, cuando vio a Sankey dijo: ese hombre no saldrá vivo de aquí, levanto su arma, tenía a Sankey en la mira...y luego, antes que disparara Sankey comenzó a cantar el himno cual pastor dirige nuestras vidas.

El canto toco el corazón de ese soldado y quito su dedo del gatillo de su arma, él no podía disparar y dijo: esperare a que termine de cantar y luego lo matare.

Pero, al final del canto, ese soldado ya no pudo levantar su arma, ya no pudo apuntar, él pensó en Dios y dijo: el Dios que pudo salvar a ese hombre de una muerte segura debe de ser muy poderoso, muchos pensamientos cruzaron por el corazón de aquel hombre, su brazo cayo y su corazón fue tocado en gran manera por Dios.

El Señor estaba pastoreando a Sankey, manteniéndolo seguro y a salvo a través de esa guerra, incluso en presencia de sus enemigos.

Aquel hombre tosco le dijo a Sankey: me he extraviado mucho desde esa ocasión y no he encontrado a ese pastor, ayúdame a encontrar una cura para mi alma enferma.

Sankey lo abrazo y esa noche, aquel soldado tosco finalmente encontró al buen Pastor.