Cristo Amante De Mi Ser
“Porque Él dijo: no te desamparare ni te dejare, de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre” — Hebreos 13:5-6
Muchas historias se han levantado acerca de cómo fue que se escribió el himno Cristo amante de mi ser, pero pareciera que todas esas historias son ficción.
Nosotros no sabemos la ocasión exacta en la cual se compuso este himno pero, sabemos que fue escrito un poco después de la conversión de Carlos Wesley y sus palabras parecieran anticipar las grandes multitudes, las turbas, incontrolables, los escapes nocturnos, los peligros en los viajes y las camas infestadas de pulgas que Carlos Wesley encontraría en los años futuros.
La vida de Wesley puede ser resumida de la siguiente manera:
Al expenderse el movimiento metodista por todo el país de Inglaterra, Carlos viajó a caballo de lugar en lugar un evangelista itinerante, sin hogar.
Su prédica encendida incitaba el avivamiento en algunas personas y escándalo en otras personas.
En medio de todo esto, su amada madre Susana murió el día 23 de Julio del año 1742, sus últimas palabras fueron: “Hijos tan pronto como yo me vaya canten un salmo de alabanza a Dios”
Después, predicando en Gales Carlos conoció a Sally Gwynne, quien era una joven bonita cuya edad era la mitad de la edad de Carlos.
Un cortejo vino entre ambos y Carlos quería proponerle matrimonio a ella, pero él estaba virtualmente sin un centavo y no tenía ninguna manera de mantener una esposa.
Es allí cuando él decidió publicar sus himnos y poemas sagrados, así como también sus sermones y diario.
Carlos esperaba que las regalías que él recibiría por esas cosas le proveyera de un ingreso.
Carlos y Sally se casaron el día 8 de Abril del año 1749, Carlos notó los siguiente: “Ni siquiera una nube se podía ver desde la mañana hasta la noche, yo me levanté a las 4 am, Invertí 3 horas y media en oración o cantando alabanzas junto con mi hermano, a las 8 am yo guié a mi Sally a la iglesia, era una temporada solemne de amor.
Ellos salieron inmediatamente en un tour de predicación y Carlos continuaba con su ministerio itinerante hasta el año 1756 cuando a la edad de 49 años muy exhausto El y Sally se establecieron en un lugar.
Carlos se ocupó a sí mismo en predicar, en visitar, en consejería, preocupándose por sus 3 hijos, quienes no eran salvos, tratando de mantener el metodismo dentro de la iglesia en Inglaterra y dando consejo no solicitado a su hermano John.
Mientras tanto, el trabajo incansablemente en sus himnos y poemas pero, por el año de 1788 Carlos estaba confinado a su cama, no por causa de una enfermedad, sino por causa de una vida de fatiga, para Marzo, ya demasiado
débil para escribir, Él le dictó su último himno a Sally.
¿Quién podría redimir? A un gusano pecaminoso, Jesús, mi única esperanza eres tú fortaleza, fortaleza de mi carne débil y de mi corazón oh, si pudiera obtener una sonrisa de ti y caer en laeternidad.