Aleluya
Su padre trató de desanimar sus intereses musicales, prefiriendo que él entrara a estudiar la profesión legal pero sus esfuersos fueron en vano porque, fue el órgano, el clavicembalo (Un instrumento musical con teclado y de cuerda pulsada, que fue uno de los instrumentos más populares durante la época del barroco) y el violín los que capturaron el corazón de aquel joven, cuyo nombre era Jorge Federico Handel.
Handel, en una ocasión iba acompañando a su padre a la corte del Duque Johann Adolf, ahi Jorge comenzó a caminar sin tener un rumbo fijo hasta que llego a la capilla y encontró en ese lugar el órgano y comenzó a tocarlo de una manera improvisada.
El Duque se asustó al ver a aquel joven entonando el órgano y exclamó: ¿Quién es este niño tan notable?
Este niño tan notable muy pronto comenzó a componer óperas primeramente en Italia, pero luego en Londres también.
Cuando él tenía 20 años él era el mero centro de las conversaciones en Inglaterra y tambien el compositor mejor pagado de la tierra.
El abrió la academia real de música, las personas que vivían en Londres peleaban por encontrar asientos en cada una de sus presentaciones y su fama llegó muy alto alrededor del mundo.
Pero, la gloria que él había alcanzado pasó, las grandes multitudes disminuyeron.
Su música se convirtió en algo obsoleto y la gente pensaba que él se había convertido en un vejestorio.
Los artistas que eran más nuevos que él, comenzaron a eclipsar a aquel compositor que estaba envejeciendo.
Proyecto tras proyecto, todos fracasaron y Handel, ahora estaba en bancarrota y la depresión había aumentado en su vida.
El estrés le provocó un caso de parálisis qué causó que alguno de sus dedos quedase lisiado, los grandes días de Handel se habían terminado—escribió Federico el grande.
La inspiración de Handel se había agotado.
Sin embargo, todos aquellos problemas hicieron algo en el que ayudó a que madurara.
Su lengua afilada comenzó a suavizarse, su temperamento se suavizó y su música se convirtió en una música que se podía sentir de una manera diferente.
Una mañana Handel recibió por correo un manuscrito que provenía de un hombre llamado: Charles Jennens.
Este manuscrito era una colección palabra por palabra de varios textos bíblicos que hablaban acerca de Cristo, las palabras que inician el capítulo 40 del libro de Isaías conmovieron el corazón de Handel “Consolaos, consolaos pueblo mío dice El Señor”
El día 22 de agosto del año 1741 Jorge Federico Handel cerró la puerta de su casa en Londres, y ahí comenzó a componer la música para las palabras que él mismo había recibido.
23 días después de eso, el mundo tuvo la maravillosa obra llamada El Mesías.
Handel más adelante dijo: "Si yo estaba en mi cuerpo o fuera de mi cuerpo cuando yo lo escribí, yo no lo sé."
Handel con lágrimas en sus ojos también dijo: "Yo pienso que vi a todo el cielo delante de mí y al mismo Dios."
Él dijo esto tratando de describir la experiencia por la que él pasó.
La presentación de la obra, el Mesías fue abierta en Londres, grandes multitudes llegaron, fue el día 23 de Marzo del año 1743.
Handel estaba guiando la obra desde su clavicembalo.
El rey Jorge II, quien estaba presente en ese lugar, aquella noche sorprendió a todo el mundo al saltar y ponerse sobre sus propios pies durante el coro aleluya.
Nadie sabe por qué, algunos creen que el rey a quien le costaba oír, pensó que era el himno nacional pero, sin importar lo que se pueda pensar desde aquel día en adelante, las audiencias en todo lugar se han puesto en pie en reverencia durante las emocionantes palabras:
Aleluya y reinara por siempre y siempre...
(Por tradición las personas se ponen en pie durante toda la pieza el Aleluya.
La fama de Handel fue reavivada y aún después de que él perdió su vista, el continuó tocando el órgano para las presentaciones de sus oratorios hasta el día de su muerte, el 14 de abril del año 1759 en Londres.