El Engaño de las Distracciones
3 de August, 2026

El Engaño de las Distracciones

Por definición, una distracción es “la desviación de la atención hacia algo”, y un engaño es “hacer creer a alguien que algo falso es verdadero”.

La vida en lo natural está llena de cosas que son distracciones, que desvían nuestra atención de lo más importante. También la vida está llena de cosas que engañan, que nos hacen creer que aquello que es falso y sin valor es verdadero y preciado.

De la misma manera, en la vida espiritual hay muchas cosas que son distracciones y muchas otras que son engaños.

Ambas son mortíferas para nuestras almas, pero cuando se combinan son dos veces más mortíferas; son algo contra lo cual todo cristiano tiene que luchar y para lo cual debe estar siempre vigilante, a fin de evitar el efecto nocivo de estas cosas.

El cristiano es llamado por Dios para estar con Él, así como los doce apóstoles fueron llamados por Jesús en S. Marcos 3:13-15.

El principal de los llamamientos para todo cristiano es estar con Jesús; es desarrollar una relación íntima, constante y personal con Él. De ese lugar proceden todas las demás cosas.

Pero el enemigo de nuestras almas, un ser nefasto y astuto, utiliza las distracciones y el engaño para evitar que los cristianos desarrollen una relación personal con Dios.

Las distracciones y los engaños vienen en diferentes presentaciones, tamaños y colores. Unos parecen inofensivos e inocentes y otros no, pero la finalidad de todos ellos es la misma: mantener al cristiano alejado de esa comunión íntima y personal con Dios.

Hoy en día, las distracciones y el engaño han aumentado, y su presentación se ha camuflado bastante. Es muy difícil reconocerlos, pero están ahí trabajando silenciosamente, ocasionando un daño severo que, a menos que Dios haga un milagro y que nosotros cambiemos el rumbo de nuestras vidas, terminarán matando nuestra vida espiritual.

Quiero que tú, lector, estés consciente de que cualquier cosa, persona, anhelo, meta o pecado que te distraiga de Dios, que quite tu mirada de Él y la ponga en cualquier otro lugar, es algo contra lo cual tú tienes que luchar y algo que tienes que erradicar de tu vida totalmente.

Cualquier cosa o persona que te engañe y haga que tú no estés desarrollando tu relación íntima y personal con Jesús —aunque sean cosas que “aparentan” ser legítimas, necesarias, buenas o normales—, pero que impiden que desarrolles tu relación con Dios como debes hacerlo, es algo que tienes que quitar de tu vida con urgencia.

Cualquier cosa que te haga creer que estás bien viviendo un cristianismo tibio y alejado de Dios, cualquier cosa que te haga creer algo que no es la realidad, es algo que tienes que eliminar de tu vida.

Sobre toda cosa o persona en tu vida, el conocer a Jesús como tu Señor y Salvador personal y desarrollar una relación íntima, personal, continua y fuerte con Él es lo más importante que hay.

No dejes que nada ni nadie te distraiga de eso. No dejes que nada ni nadie te engañe haciéndote creer que tiene una importancia menor.

El conocer a Cristo es lo MÁS importante que hay en tu vida. ¡Nada más!