Rey De Mi Vida
“Jesús le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir Maestro). Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.” — S. Juan 20:16-17
“Tuya será la gloria” escribió Jennie Hussey en el primer verso de este tan bien conocido himno —la versión original en inglés—. Aquella oración poética ha sido respondida en gran manera.
A diferencia de otros escritores de himnos, cuyas biografías son escritas en libros, Hussey permaneció bastante anónima, viviendo toda su vida en la parte rural del estado de New Hampshire.
Ella obviamente no buscaba gloria para sí misma, sino que dio toda la gloria al “Rey de su vida”.
Hussey pertenecía a la “Sociedad Religiosa de Amigos” o “Cuáqueros”, que era un grupo que tenía un rico legado cristiano que venía desde los años 1600.
Estos “Amigos” eran conocidos como un grupo humilde, que no estaban enamorados del poder y las riquezas mundanales, ni siquiera promovían la jerarquía adentro de la iglesia, sino que animaban a cada persona para que buscara una unión espiritual con Jesús.
La humildad de estas personas los llevaba a trabajar duramente por el bienestar de la sociedad, teniendo especial cuidado de los pobres, a menudo de maneras creativas y valerosas.
William Penn fue uno de los “Cuáqueros” más famosos, conocido por haber fundado la ciudad de Filadelfia y haberle dado su nombre a la colonia de Pensilvania.
William Penn, muy adelantado a su tiempo, tuvo la visión de una sociedad justa, en la cual personas de diferentes religiones, razas y clases podían interactuar libremente. Él llamó a esta visión: “Experimento Santo”.
Pero William Penn no estaba solamente enfocado en la ingeniería social. Cuando él estaba en Inglaterra, fue puesto en la cárcel en el año 1669 por haber escrito un panfleto crítico de la Iglesia en Inglaterra.
William también escribió un libro devocional titulado: “Sin Cruz No Hay Corona”. Este libro se convirtió en un clásico para meditar acerca de los sufrimientos junto con Cristo por la verdad de Cristo.
Como una “Cuáquera” de cuarta generación, Jennie Hussey seguramente ya había leído el libro que escribió William Penn. Lo podemos ver reflejado en este himno: primero, coronando a Jesús como Rey y después, siendo guiado hacia la cruz del Calvario.
Nosotros nos podríamos aun imaginar que tal vez Jennie estaba sonando la alarma a sus compañeros “Cuáqueros” y también a los cristianos de toda clase.
Es muy común que las iglesias se vean envueltas en diferentes cosas como la política, organización, buenas obras, cenas de traje, actividades, etc., y por haberse envuelto en esas “cosas”, se olvida el sacrificio amoroso de Jesús. “Para no olvidar” —Hussey repite esa frase.
“Para no olvidar” —nosotros necesitamos siempre mantenernos siendo guiados hacia el Calvario.
“Como María que venga yo con un presente a ti” escribió Jennie Hussey, y este himno es su “presente”.
Jennie probablemente tenía en mente a las mujeres que se llamaban María, quienes fueron a la tumba vacía llevando especias aromáticas. Pero ella también se pudo haber estado refiriendo a María, quien previamente había ungido los pies de Jesús con un perfume caro. Ambas imágenes son apropiadas aquí.
Este himno tiene un dulce aroma de amor y devoción hacia Jesús, que flota a través de la iglesia y asciende hasta el cielo.