Que Dios Todopoderoso los Bendiga, Mis Amados Hijos y Hermanos en Cristo
5 de August, 2026

Que Dios Todopoderoso los Bendiga, Mis Amados Hijos y Hermanos en Cristo

Hubo un tiempo en el que seguir a Cristo y predicar su Evangelio era un crimen que, en muchos casos, se pagaba con la muerte.

Dos hermanos y su padre fueron decapitados en el año 1524 por predicar el Evangelio de Cristo en Alemania.

Sobre la plataforma en la cual iban a ser decapitados, uno de los hijos dijo lo siguiente:

“Padre, hasta luego, mi amado padre. De aquí en adelante tú ya no eres mi padre y yo ya no soy tu hijo, sino que ambos somos hermanos en Cristo nuestro Señor, por cuya causa estamos condenados a sufrir la muerte. No temas nada.”

“Amén”, respondió el anciano padre, y agregó:

“Que Dios Todopoderoso los bendiga a ustedes, mis amados hijos y hermanos en Cristo.”

Después, los tres fieles cristianos se hincaron en el nombre de Cristo, y sus cabezas fueron cortadas de sus cuerpos.

Pero sus almas eternas, con gran gozo, entraron en la gloria eterna, en aquella bendita ciudad celestial reservada para todos los que han sido lavados en la sangre del Cordero.